Hoy muchas personas pasan varias horas al día frente a dispositivos, ya sea por trabajo, entretenimiento o estudio, lo que puede generar fatiga ocular, molestias e incluso afectar el descanso
CIUDAD DE MÉXICO.- Pasar tiempo frente a una pantalla ya es parte de la rutina diaria, por lo que la salud visual se ha vuelto un factor cada vez más relevante entre los usuarios. Hoy muchas personas pasan varias horas al día frente a dispositivos, ya sea por trabajo, entretenimiento o estudio, lo que puede generar fatiga ocular, molestias e incluso afectar el descanso.
En este punto vale la pena considerar a la luz azul, pues al estar expuestos a ella en exceso puede hacer que nuestros ojos se cansen más rápido o que tengamos dificultades para dormir por la noche.
Por esta razón, no basta con tener buena calidad de imagen, también es importante que la experiencia sea cómoda para la vista de todos aquellos que disfrutan de una película, serie o una tarde de videojuegos.
Hay muchas pantallas que ofrecen una gran calidad en imagen, pero también funciones pensadas para la comodidad visual. Entre ellas existen modelos de Samsung con EyeComfort, un modo que ajusta automáticamente la imagen según la luz ambiental y los horarios de amanecer y atardecer.
Esto ayuda a reducir la exposición a la luz azul, uno de los factores asociados con la fatiga ocular, por lo que el uso prolongado resulta menos demandante y hace más cómoda la experiencia al ver cualquier tipo de contenido.
El cadmio: otro peligro para el bienestar
Hay muchas opciones de pantallas en el mercado con esta tecnología, entre las pantallas más populares se encuentran las que tienen la tecnología QLED, pues su tecnología se basa en partículas semiconductoras diminutas llamados Quantum Dots que son capaces de ajustar la luz a nivel de pixel, lo que permite lograr negros más profundos y colores más uniformes. Esto evita cambios bruscos que obligan a la vista a adaptarse de manera constante, por lo que la imagen se percibe mejor y contribuye a una experiencia visual más estable.
Sin embargo, es importante destacar que no todas son iguales y algunas incluso pueden tener materiales dañinos que van más allá de producir fatiga ocular. Algunas pantallas siguen utilizando cadmio como material base, una sustancia conocida por ser perjudicial para los seres humanos, y que incluso fue designada como material restringido por la Directiva sobre Restricción de Sustancias Peligrosas (RoHS) de la Unión Europea.
Si bien en algunos países se permiten hasta 100 partes por millón (ppm) de cadmio en productos electrónicos, es mejor que no haya este elemento. Afortunadamente, Samsung cuenta con una política de cero cadmio, que incluso cumple con de estándares como la certificación SGS y la directiva RoHS de la Unión Europea, que garantizan que los dispositivos están fabricados sin metales pesados ni sustancias peligrosas. Este respaldo refuerza un enfoque integral en el cuidado del usuario y del planeta.
Más allá de la mirada
La importancia de asegurarse de la calidad de las pantallas QLED va más allá de la presencia del cadmio, también se relaciona con la forma en que se presenta la imagen. Esta tecnología utiliza un panel LED azul sobre el cual se aplica una capa de puntos cuánticos, o Quantum Dots, capaces de transformar la luz azul en colores puros y vibrantes con precisión molecular. Así, se permite una separación exacta entre rojo, verde y azul, lo que mejora la fidelidad del color y evita mezclas no deseadas.
Esta capacidad ha hecho que en el mercado existan pantallas que se nombran como QLED, pero no tienen una capa de puntos cuánticos, por lo que se les dificulta la reproducción precisa del color y utilizan múltiples capas correctoras, lo que reduce la eficiencia lumínica.
Para saber si se está comprando una pantalla que de verdad es QLED, basta con revisar si cuentan con certificaciones como ‘Real Quantum Dot Display’ por parte de TÜV Rheinland, una organización internacional con sede en Alemania. Las pantallas de Samsung cuentan con este reconocimiento y confirma que los modelos cumplen con los estándares globales en estructura de pantalla de puntos cuánticos.
Así, más allá de mejorar cómo se ve el contenido, las pantallas QLED están pensadas para hacer más cómodo el tiempo frente a la pantalla, con un objetivo de cuidar la salud y bienestar de los espectadores.