Erisneida Campos Jiménez, estudiante del CICESE, investiga cómo un hongo adquiere resistencia a los fungicidas y logra persistir en los cultivos de zarzamora

ENSENADA.- La zarzamora, uno de los frutos con mayor demanda en el mercado internacional, enfrenta desafíos asociados a enfermedades causadas por hongos que afectan su producción. Ante esta problemática, Erisneida Campos Jiménez, estudiante del CICESE, investiga cómo el hongo Fusarium oxysporum f. sp. mori adquiere resistencia a los fungicidas y logra persistir en los cultivos de zarzamora.

México es el principal productor de zarzamora a nivel mundial, con cerca del 22 por ciento de la oferta global y alrededor del 90 por ciento de su producción destinada a exportación, según información de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), lo que posiciona a este cultivo como estratégico para el sector agroalimentario.

De acuerdo con el Panorama Agroalimentario (Sader, 2025), la producción de zarzamora en México se concentra en entidades como Michoacán, Jalisco y Baja California, donde regiones como San Quintín forman parte de las zonas productoras. Enfermedades como la marchitez por patógenos representan un factor que puede incidir en la productividad y en la estabilidad del cultivo.

El objetivo de la investigación de Erisneida Campos, estudiante del doctorado en Ciencias de la Vida del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), es comprender cómo este patógeno desarrolla resistencia a los fungicidas utilizados en su control, con el fin de generar conocimiento que permita diseñar métodos más efectivos para su manejo en campo.

Los avances de esta investigación fueron presentados en la Fungal Genetics Conference 2026, realizada en Pacific Grove, California, donde el trabajo fue reconocido como uno de los mejores en modalidad de póster, en un encuentro que reunió a especialistas de distintas partes del mundo.

Como parte de la investigación, Erisneida simula en el laboratorio lo que ocurre en el campo cuando el hongo es expuesto de manera repetida a fungicidas, particularmente aquellos que actúan sobre la respiración celular.

Los primeros resultados muestran que la exposición progresiva al fungicida con incrementos de la concentración causa que el hongo no solo desarrolle resistencia, sino que experimente cambios en algunas de sus características. A nivel celular, se identificaron modificaciones en la distribución y cantidad de mitocondrias, así como mejoras en su proliferación que se vieron evidenciadas con un crecimiento más acelerado y una mayor producción de conidios, estructuras reproductivas que facilitan su dispersión.

Estos hallazgos resultan particularmente relevantes porque sugieren que la resistencia no necesariamente implica un costo biológico para el organismo, sino que podría incluso favorecer su proliferación y, por ende, su impacto en campo.

Además, las cepas adaptadas mostraron resistencia incluso después de mantenerse por varias generaciones en ausencia de la presión del fungicida. Lo que sugiere que ya no es un cambio temporal, sino que podría implicar cambios genéticos estables en el genoma del hongo.

Como siguiente etapa, el proyecto dirigido por el doctor Domingo Martínez Soto y la doctora Ernestina Castro Longoria, investigadores del CICESE, contempla el uso de herramientas bioinformáticas para analizar los cambios a nivel genómico y transcriptómico, lo que permitirá profundizar en los mecanismos de adaptación del hongo y aportar bases para el desarrollo de alternativas de control más precisas.