La biopic de Michael Jackson debuta con cifras contundentes a nivel mundial, dominando la taquilla pese a una recepción crítica desfavorable, en un contraste que confirma el poder del ícono del pop sobre la audiencia
En un estreno marcado tanto por la expectativa como por la controversia, Michael ha irrumpido con fuerza en la taquilla global, posicionándose como el estreno más dominante del fin de semana y desplazando con claridad a producciones que habían mantenido un desempeño sólido durante semanas.
Con una recaudación mundial superior a los 217 millones de dólares en su primer fin de semana, la película no solo lidera en el mercado doméstico, sino también en el internacional, consolidando un fenómeno mediático que trasciende la pantalla. La cifra resulta aún más significativa al considerar el contexto: una conversación polarizada donde la crítica especializada ha sido particularmente severa en sus գնահատaciones.
Sin embargo, lejos de frenar su impulso, esta recepción ha generado el efecto contrario. El público ha respondido de forma masiva, validando la cinta como una experiencia entretenida y emocionalmente conectada con el legado del llamado “Rey del Pop”. En redes sociales y plataformas de reseñas, la audiencia ha destacado el valor nostálgico, la música y la espectacularidad del relato, elementos que parecen pesar más que los cuestionamientos narrativos señalados por la crítica.
El contraste no es menor: mientras los especialistas cuestionan su ejecución, el público la convierte en un evento. Y en esa brecha, Michael encuentra su mayor fortaleza. La película no solo apela a la figura de Michael Jackson, sino al fenómeno cultural que representa, uno que sigue vigente y capaz de movilizar a millones alrededor del mundo.
En este escenario, títulos como The Super Mario Galaxy Movie y Project Hail Mary, que habían mantenido presencia constante en el top de taquilla, quedan relegados ante el impacto del estreno.
Todo apunta a que la tendencia se mantendrá en las próximas semanas. Si algo ha dejado claro este debut es que, más allá de la crítica, el público sigue teniendo la última palabra. Y en este caso, ha decidido convertir Michael en un éxito rotundo.