Nunca conocí a Antonia. Sé su dolorida historia de oídas, porque vivió mucho antes que yo.
Nunca conocí a Antonia. Sé su dolorida historia de oídas, porque vivió mucho antes que yo.
Alejandra, de cinco años, Gissel, de seis y Bárbara, la vocalista, de nueve, dividen el tiempo entre la escuela y presentaciones en eventos particulares