La película protagonizada por Timothée Chalamet, un vibrante retrato del Nueva York de los años 50 y del mundo del ping-pong profesional, acumula un 95% de aprobación en Rotten Tomatoes y desata fuerte conversación rumbo al Oscar. Críticos destacan la energía del actor, el regreso de Gwyneth Paltrow y la dirección arriesgada de Safdie