El director de Pemex, Víctor Rodríguez, admitió que el derrame en el Golfo de México fue por una fuga que no fue comunicada a altos mandos; tres funcionarios fueron cesados
CIUDAD DE MÉXICO.- El derrame de petróleo en el Golfo de México, detectado en febrero, fue causado por una fuga cerca del campo Abkatún, operado por Pemex, informaron autoridades en conferencia de prensa.
En las últimas semanas, las autoridades habían buscado explicaciones sobre el derrame. A finales de marzo, señalaron que investigaban buques petroleros que transitaban por la zona.
El director general de Pemex, Víctor Rodríguez, indicó que se trató de una fuga que no fue comunicada a altos mandos, y añadió que tres funcionarios fueron separados sus cargos por el derrame.
Se trata del subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, el coordinador de Control Marino, y el líder de Derrames y Residuos, “toda vez que pudieran estar vinculados con los hechos”.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, señaló que el grupo científico interinstitucional, analizó más de 70 imágenes satelitales, información de sobrevuelos y modelos de deriva, y que los resultados apuntaron a un derrame ocurrido en febrero en la zona Abkatun-Cantarell, cuyo material se dispersó e intemperizó (proceso de degradación o descomposición) por la dinámica marina.
El gobierno indicó que entre las irregularidades detectadas en las investigaciones destacaron la reparación de un oleoducto cuyas actividades no fueron reportados al director de Pemex ni a los altos mandos de la empresa, así como una fuga de hidrocarburos en instalaciones de la petrolera que había sido negada por áreas operativas, especialmente en marzo, cuando comenzaron a llegar acumulaciones de petróleo a las costas del Golfo de México
También señaló la coincidencia entre el sitio donde se detectó la pérdida de integridad del oleoducto y el sitio ubicado por científicos como origen de la estela de aceite observada en imágenes satelitales.
El ocultamiento de agua oleosa recuperada en las barreras de contención, de al menos 350 metros cúbicos; la contradicción entre un simple “lagrimeo” y el despliegue de 11 barcos que se utilizaron para contener, recuperar y dispersar los hidrocarburos que escaparon del oleoducto.
Las autoridades también acusaron la decisión de no cortar el flujo en su totalidad para limitar la duración y la magnitud del derrame, pues el cierre de la válvula principal se hizo el 14 de febrero, ochos días después de que se detectó la fuga.
Informaron además que el seis de febrero hubo una solicitud de la Subdirección de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental al Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada de simular numéricamente la dispersión del derrame, y su llegada a las playas del Golfo de México.
Por lo anterior fueron separados de sus cargos los tres funcionarios mencionados.
Además, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y Pemex presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de la República para el deslinde de responsabilidades.